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Me atrevo a decir que todos, hasta los menos expertos en plantas, han tenido una suculenta en casa, y, digamos la verdad, la han dejado morir (Si, a mí también se me mueren las plantas)

Pero si dices que eres un fracaso con las plantas y que “se te muere hasta un cactus” ¿cómo llegaste a tener suculentas? Eso es culpa de lo popular que se volvieron como regalo corporativo o recuerdo de eventos como matrimonios, primera comunión o bautizos. ¡Son tan lindas!

Nuestro error consiste en que tratamos a las suculentas como a cualquier otra planta, cuando la verdad cada planta necesita un cuidado distinto; para dejar de ser un asesino de plantas, hemos decidido crear la guía definitiva para el cuidado de las suculentas.

Primer problema: El riego. Cuando pienses en suculentas debes pensar en el desierto, esto quiere decir que son capaces de sobrevivir en ambientes de poca agua. De hecho, sus hojas son gruesas porque sirven como depósitos y reservas de agua.

Entendiendo esto, el exceso de riego puede ser letal para las suculentas. Para evitar esto, es recomendable regarlas una vez a la semana en época de calor y cada 15 días en las épocas frías de lluvia. Lo ideal, es dejar que el sustrato de la planta se seque entre riego y riego.

Segundo problema: El drenaje. Este error está muy relacionado con el riego, pero influye mucho la maceta en la que tenemos la planta. Si ya te dije que es una planta que no debe mantener la tierra húmeda, entonces es fundamental que estén en un recipiente que permita al agua salir para eliminar el exceso, traducción: ¡No pongas un plato debajo! Y que la maceta necesita huequitos.

Tercer problema: La luz. Quería dejar de ultimo el problema que TODOS tienen con las suculentas y es la luz, esto se debe a que nos han dicho que son plantas perfectas para el interior y que puedes dejar en tu escritorio 24/7 sin que reciba un solo rayo de luz. ¡MENTIRA!

¿Te acuerdas que te dije que son plantas de desierto? Pues bien, las suculentas requiere mucha luz, si bien no es necesario que reciban el sol directo si debe recibir mucha luz. Si las hojas se tornan rojas es un signo de que se están quemando. Si detectamos que la tonalidad de sus hojas palidece, es momento de buscarle una ubicación donde pueda recibir más luz.

Con estas enseñanzas estás listo para ir por la vida siendo el amo de las plantas y las suculentas.

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